Menudo lío tienen montado en Estados Unidos con el escándalo de los embargos hipotecarios “express”. Tan express, que ciertos trabajadores de entidades financieras firmaban 500 expedientes de embargo al día.
Ahora hagamos cálculos, si estos trabajdores tienen una jornada de 8 horas * 60 minutos/hora = 480 minutos. Si estudiaban 500 expedientes en 480 minutos, si no me fallan las cuentas son máximo unos 57 segundos por expediente. Impresionante, o mejor dicho, ¡MENTIRA!.
Resulta que estos trabajadores firmaban los expedientes sin ni siquiera abrirlos, y el problema es que no sólo era un empleado o una entidad financiera. Era algo muy extendido: Bank of America ya ha detenido los embargos, JP Morgan va a parar más de 50.000 expedientes, Ally Financial idem, etc.
Ya hay un buen montón de denuncias judiciales contra las entidades financieras, como es lógico. ¿Cuál es el coste?. Pues se calcula que cada trimestre que estén parados los embargos sólo entre los mencionados Bank of America y JP Morgan podrían tener unos costes de 1.500.000.000$ (sí mil quinientos millones de dólares). Lo cierto, es que se lo tienen merecido.
A todo esto se añade el factor elecciones, el presidente Obama vetó el jueves pasado una iniciativa de ley de embargos que supondría menos trámites a la hora de ejecutarlos, usando un proceso automatizado.
Obama está intentando que su popularidad no se reduzca aún más, y teme que en las elecciones llamadas “midterm” (de mitad de la legislatura) el partido demócrata pierda su mayoría en una de las dos cámaras del Congreso.
Así que ya veremos si en este asunto el presidente de Estados Unidos no toma medidas forzado por si situación política que cambien las reglas del juego bancario, intentando mejorar su popularidad entre su electorado (mientras en enero de 2009 un 68% de los ciudadanos aprobaba su gestión, en septiembre de 2010 es sólo un 45%, según la agencia Gallup).
Así está el panorama, ya veremos que ocurre en las próximas semanas, porque el devenir de la economía americana nos influye directamente.